Synplant 2 es un sintetizador de dos osciladores con síntesis FM cuya única función nueva, el Genopatch, carga un sample y lo resintetiza hasta acercarse a ese sonido. Te sirve para hacer ingeniería inversa: ves en el ADN del sonido qué síntesis hace falta para llegar ahí y generas variaciones a partir de él.
Qué es Synplant 2 y qué añade respecto al original
Synplant 2 es un sintetizador de software construido sobre dos osciladores que pueden modularse entre sí, lo que le permite trabajar con síntesis FM. Su interfaz representa el patch como una planta: el bulbo central guarda el sonido base y cada rama es una variación de ese sonido. Es la segunda versión de Synplant, un plugin que llevaba quince años en el mercado. Sobre el original añade una sola función, el Genopatch, que resintetiza audio cargado desde disco.
El reclamo del plugin es la inteligencia artificial, y ahí hay un matiz que conviene hacer. Las variaciones que genera la planta al tocar distintas notas salen de algoritmos integrados en el plugin, no de un modelo entrenado. La parte que justifica el titular es el Genopatch.
Si abres Synplant 2 esperando un sintetizador clásico con los botones en fila, te vas a quedar un rato mirando la pantalla. La interfaz es la misma idea de hace quince años y no acompaña nada. Lo que viene a continuación es el mapa mínimo para saber dónde está cada cosa.
El ADN del sonido: las tres secciones donde está toda la síntesis
Toda la síntesis de Synplant 2 vive en la pantalla que el plugin llama el ADN del sonido. Es ese trenzado lleno de puntos, y cada punto es uno de los parámetros que tendrías en cualquier sintetizador al uso. Está dividido en tres secciones:
- Sección 1: envolvente del amplificador, envolvente de modulación, una sección de pitch y un LFO.
- Sección 2: los dos osciladores y la cantidad de FM, es decir, cuánto modula el oscilador B al A.
- Sección 3: filtros y efectos.
Lo que hay dentro de cada sección es síntesis corriente. No hay nada propietario que tengas que aprender de cero: si manejas envolventes, osciladores y filtros, sabes leer esta pantalla. Para repasar cómo se construye un sonido desde cero modulando un oscilador con otro, lo tienes en el artículo sobre bajos con síntesis FM en Operator.
Ramas, semillas y los cuatro modos de disparo
Desde el bulbo de la planta lanzas un sonido, y cada rama que crece a su alrededor es una variación de ese sonido. Las ramas no se disparan todas igual: puedes decidir cómo y cuándo entra cada una.
| Forma de disparo | Qué hace | |—|—| | Por nota | Cada nota tiene su propia semilla. Si alteras la de fa sostenido, solo esa nota suena alterada; el resto del teclado suena normal. | | Por velocidad | La fuerza con la que pulsas la tecla decide a qué rama salta el sonido. | | Por rangos de notas | Asignas una rama a un rango de notas y otra rama a otro rango. | | Por capas | Deseleccionas todas las ramas y eliges las que quieres que suenen juntas con cada nota, apilando capas sobre el mismo sonido. |
El modo por capas es el que más uso de los cuatro, porque es el que te deja construir un sonido grande sin salir del plugin. Cuando una ramificación te encaja, pulsa el botón de semilla original para convertirla en el nuevo punto de partida: a partir de ahí todas las ramificaciones nacen de ese sonido y puedes seguir modificando sin perder lo que ya habías conseguido.
Guarda cada sonido que te guste en el momento en que te guste. Encadenando cambios sobre cambios llegas a sitios que después no hay manera de reproducir.
La mod wheel como macro de morphing
Synplant 2 trae una macro asociada a la mod wheel de tu teclado MIDI, la ruedecita que está al lado de la del pitch. Por defecto abre todas las ramificaciones a la vez, pero la puedes reasignar: al filtro, y entonces tienes un cutoff controlado desde la rueda; a un efecto; o al volumen.
Lo que ocurre por debajo cuando mueves esa macro o estiras una rama no tiene nada de mágico. El plugin se va al ADN del sonido, coge todos los parámetros que conforman el patch y los mueve a la vez. Es como tener veinte manos moviendo todos los botones de un sinte al mismo tiempo. De ahí que puedas morfar el sonido de maneras muy raras con un solo gesto, y de ahí también que los sonidos sean tan difíciles de repetir.
Genopatch: resintetizar un sample para ver cómo está hecho
El Genopatch es la función nueva de Synplant 2 y se activa con su propio botón. Cargas un audio, le das a generar patches y el plugin devuelve varias interpretaciones de ese sonido construidas con sus propios osciladores. No es un sampler morfando un sample: la resíntesis se hace aparte, con síntesis real, y eso es lo que lo diferencia de las herramientas que llevamos viendo estos años basadas en sampling.
A veces encuentras un match casi perfecto y el resultado se parece mucho al original. Otras veces sale desafinado o directamente distinto, y ese también es un buen sitio donde acabar. Pero la utilidad que más me interesa es otra: cuando tienes el patch generado, te vas a la sección de ADN y ves exactamente qué síntesis hizo falta para llegar a ese sonido. Qué onda, cuánta FM, qué envolventes, qué efectos. Eso convierte el Genopatch en una herramienta de ingeniería inversa para aprender a sintetizar sonidos que te gustan.
Para hacerlo:
- Localiza el fragmento del track donde ese sonido esté lo más limpio y aislado posible.
- Si buscas una atmósfera o un pad, elige un trozo sostenido en el que la nota no cambie.
- Expórtalo en WAV. El Genopatch no carga archivos AIFF, así que los sonidos de la librería nativa de Ableton Live, que vienen en .aif, hay que convertirlos antes.
- Cárgalo, pulsa generar patches y recorre las versiones que te devuelve.
- Abre el ADN del sonido de la que más se acerque y lee cómo está construida.
Kicks y one shots: la receta a la vista
El Genopatch también funciona con sonidos one shot y percusión. Cargué un kick de una de las librerías de drums de Producción Online y lo pasé por generar patches. Lo que aparece al abrir el ADN es la receta de un kick: envolventes cortas, un barrido rápido de pitch de arriba a abajo (que es lo que de verdad hace que un sonido suene a kick), una onda más o menos senoidal tirando a sierra, modulada un poco con otra senoidal, y algo de reverberación artificial para simular el room donde se grabó el original.
El segundo uso con percusión es ampliar tu propia librería. De una librería de cien kicks te suele servir uno; en vez de comprar otras cien, partes de ese que te gusta y sacas versiones alternativas que encajen en otros temas. Si lo que buscas es el procedimiento completo de síntesis y mezcla del bombo, está desarrollado en cómo conseguir un kick potente en la mezcla.
Qué me convence y qué no
La librería de presets que trae es extensa y está bien organizada, por tipo de sonido y por artista, con colaboraciones de gente como Flume o Virtual Riot entre otros. Si le das a show current folder te abre directamente la carpeta del disco donde están almacenados, así que puedes trabajar con ellos desde el explorador o el Finder.
Lo que no me convence:
- La interfaz sigue siendo igual de poco amigable que hace quince años. Si acabas de entrar en el diseño sonoro, impone.
- No carga AIFF, lo que obliga a convertir cualquier sonido de la librería de Ableton Live antes de pasarlo por el Genopatch.
- Los sonidos a los que llegas morfando son prácticamente irrepetibles, así que trabajar con él exige disciplina guardando.
Me parece una idea innovadora y no recuerdo otro plugin que resintetice de esta forma. Dicho eso, no tengo claro cuánto de usable va a ser en el día a día: lo voy a seguir probando unos días antes de decidir si se queda en mi workflow. Si haces sample packs, ahí te dejo la idea.
Resumen accionable
- Abre el ADN del sonido y ubica las tres secciones: envolventes y LFO, osciladores y FM, filtros y efectos.
- Lanza un sonido desde el bulbo y prueba los cuatro modos de disparo de ramas: por nota, por velocidad, por rangos y por capas.
- Cuando una rama te encaje, pulsa semilla original para que las siguientes variaciones nazcan de ella.
- Reasigna la macro de la mod wheel al filtro, a un efecto o al volumen según lo que quieras mover en directo.
- Exporta en WAV el fragmento del sonido que quieras resintetizar, lo más limpio y sostenido posible.
- Cárgalo en el Genopatch, pulsa generar patches y escucha las versiones que devuelve.
- Abre el ADN de la versión elegida y anota qué onda, cuánta FM y qué envolventes la forman.
- Guarda cada preset que te guste en el momento, porque reproducirlo después es casi imposible.
Si quieres aprender a sintetizar tus propios sonidos sin depender de presets ni de librerías, en el Master de Producción Online trabajamos síntesis, diseño sonoro y mezcla sobre tracks reales.