Para producir y mezclar música electrónica son mejores los auriculares abiertos a volumen moderado: tienen respuesta en frecuencia más plana, mayor sensación espacial parecida a unos monitores y menos fatiga auditiva en sesiones largas. Los cerrados ganan en aislamiento (Sennheiser HD25 para DJ o grabación con otros músicos), pero colorean los graves y cansan el oído antes.
Los auriculares de estudio se dividen en dos familias según el diseño del casco: cerrados (aislan el sonido exterior y mantienen la presión sonora dentro del oído) y abiertos (dejan salir y entrar sonido por la parte trasera del casco). Cada tipo sirve para usos distintos en producción musical: los cerrados se usan donde hay ruido (DJ, grabación, retransmisión) y los abiertos son la opción habitual para mezclar electrónica como complemento a unos monitores.
Primero, los altavoces no son negociables
Antes de elegir auriculares hay que tener claro algo: para tener una referencia real de lo que estás produciendo, hacen falta monitores. El sonido se percibe con todo el cuerpo, no solo con el tímpano, y eso solo lo dan unos altavoces a volumen razonable en una sala. Los auriculares son complemento, no la primera opción.
Por eso también conviene revisar mezclas en cuantos más sistemas posibles mejor: auriculares de calle, sistema 2.1 de ordenador, coche, Home Cinema. El usuario final va a escuchar tu música en cualquier sitio, y cuantas más referencias tengas antes de cerrar la mezcla, más fiable es el resultado.
Auriculares cerrados: aislamiento y monitoreo
Los auriculares cerrados tienen el casco sellado por la parte trasera. El sonido entra al oído y se queda ahí, sin escaparse hacia fuera.
El ejemplo clásico es el Sennheiser HD25, mítico entre DJs por robustez, comodidad y un sonido sólido. Tiene un detalle importante para mezclar: peca de graves un poco coloreados. Su respuesta en frecuencia no es totalmente plana, así que vas a percibir el grave algo más fuerte de lo que sale realmente de tu DAW. Para pinchar es indiferente; para mezclar te empuja a tomar decisiones equivocadas en el low end.
Para qué sirven los cerrados
El uso natural de los cerrados es el monitoreo en entornos ruidosos:
- Cabina de DJ en discoteca.
- Plató de televisión.
- Rodaje de cine o retransmisión de radio.
- Grabación de músicos en directo cuando hay batería o guitarras tocando al lado y necesitas que no se cuele su sonido por el casco.
El problema: fatiga auditiva
Al ser cerrados, el oído no transpira. La presión sonora se acumula dentro del casco durante horas y el oído se cansa. Cuando el oído está cansado deja de percibir el sonido como debería: lo que se llama fatiga auditiva. Es lo que pasa cuando llevas tres horas mezclando, te quitas los auriculares y sientes que oyes amortiguado.
La fatiga auditiva tiene dos consecuencias prácticas:
- Empiezas a subir el volumen sin darte cuenta para compensar lo que ya no oyes bien, lo que acelera el problema.
- Las decisiones de mezcla que tomas en ese estado son malas: el oído cansado tiende a sobrecorregir agudos y graves.
Si vas a trabajar sesiones largas de producción o mezcla, los cerrados no son la mejor opción.
Auriculares abiertos: lo que se usa para mezclar
Los auriculares abiertos tienen la parte trasera del casco perforada. El sonido del altavoz pasa hacia el oído pero también escapa hacia fuera, y el sonido del exterior entra hacia dentro.
El ejemplo del vídeo es el Sennheiser HD600: sonido brillante, claro y respuesta en frecuencia bastante plana. Junto al Máster en Producción Musical de Producción Online usamos este tipo de auriculares como referencia secundaria para mezcla porque no maquillan el grave ni el agudo.
Por qué los abiertos cansan menos
Al no encerrar la presión sonora dentro del casco, la fatiga auditiva tarda más en aparecer a volumen moderado. Importante: si subes el volumen mucho y te tiras ocho horas seguidas, vas a tener fatiga igual con abiertos. El diseño abierto no es un permiso para ignorar la salud auditiva. A volúmenes razonables, sin embargo, puedes pasar más tiempo mezclando sin perder la referencia.
Sensación espacial parecida a monitores
El segundo beneficio del diseño abierto es la sensación de espacio. El sonido se percibe menos encerrado y más parecido a lo que oirías saliendo de unos monitores en una sala. Para mezclar electrónica (donde el campo estéreo y la profundidad importan) es una ventaja clara.
Downside: cero aislamiento
Los auriculares abiertos no aíslan nada. Cualquier ruido de la sala donde estés trabajando se cuela. Para mezclar esto no es problema si tu sala es tranquila, pero los descarta para grabación con otros instrumentos en la misma habitación o para entornos ruidosos.
Tabla comparativa
| Característica | Cerrados (ej. HD25) | Abiertos (ej. HD600) | |—|—|—| | Aislamiento exterior | Alto | Nulo | | Respuesta en frecuencia | Coloreada (graves marcados) | Más plana | | Fatiga auditiva | Alta en sesiones largas | Baja a volumen moderado | | Sensación espacial | Encerrada | Abierta, similar a monitores | | Uso principal | DJ, grabación, monitoreo en ruido | Mezcla en sala tranquila | | Como complemento a monitores | Limitado | Sí, recomendado |
La elección práctica para producir electrónica
Si trabajas en una sala razonablemente silenciosa y vas a producir o mezclar tech house, techno o cualquier electrónica de club, la opción que recomienda Alex es abiertos, siempre como complemento a unos monitores, no como referencia única. Si pinchas, grabas con otros músicos o tu entorno es ruidoso, entonces tiene sentido tener un par de cerrados además.
Es una decisión de uso, no de gama: hay cerrados de mucha calidad (los HD25 lo son para su uso) y abiertos malos. La pregunta no es “cuál suena mejor”, es “cuál encaja con cómo y dónde trabajo”.
Para profundizar en monitoreo aplicado a la mezcla, en Producción Online tenemos una comparativa de auriculares de estudio que entra al detalle en modelos de gama media y alta.
Resumen accionable
- Antes de gastar en auriculares, asegúrate de tener unos monitores. Los auriculares son complemento.
- Si tu sala es tranquila y vas a mezclar electrónica, elige abiertos. Tendrás respuesta más plana y menos fatiga auditiva.
- Si pinchas o grabas con músicos en la misma sala, ten también un par de cerrados.
- Para mezclar en cerrados, asume que el grave que oyes está exagerado y compensa con criterio.
- Revisa siempre las mezclas en varios sistemas: auriculares de calle, coche, monitores y altavoces de ordenador.
- Trabaja a volumen moderado: el diseño abierto reduce la fatiga, no la elimina.
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