Sampling de canciones en Ableton Live: cómo crear ideas

Para sacar ideas sampleando canciones en Ableton Live necesitas tres cosas: una canción cargada en un Simpler, el modo Slice activado y un generador de patrones MIDI delante. El secuenciador dispara trocitos del tema en un orden que tú no habrías escrito, y tú grabas y te quedas con lo que funcione.

El sampling creativo con Simpler consiste en trocear una canción completa en fragmentos por transitorios y lanzarlos como si fueran notas. Cada slice queda asignado a una tecla MIDI, así que puedes tocarlos con un teclado, un Launchpad o dejar que un generador de patrones los dispare por ti. El objetivo no es reproducir el tema original, sino sacar de él combinaciones rítmicas y tímbricas que no existían.

Días en el estudio sin una sola idea los tiene todo el mundo. Hay dos salidas razonables: dejarlo y volver otro día con la cabeza despejada, o abrir una sesión de sampling a ver qué cae. Esta clase va de lo segundo.

Los tres elementos y por qué Simpler en vez de Sampler

Necesitas una canción, un Simpler y un generador de patrones.

La canción puede ser la que quieras, de la época y del género que sea, descargada en tu ordenador en mp3 o wav. Ten dos o tres preparadas, porque con una puede no salir nada y con la siguiente sí. En la clase Alex trabaja con un tema de Prince y uno de Michael Jackson.

Crea una pista MIDI y carga en ella un Simpler, no un Sampler. Es importante: el Simpler es el que te deja trabajar con slices. Arrastra el archivo de audio encima y activa el modo Slice. Ableton Live trocea la canción entera en fragmentos, y cada uno queda asignado a una nota MIDI.

Con eso solo ya puedes empezar. Abre un clip MIDI y dibuja notas, o toca los slices con un teclado MIDI o un Launchpad si te apetece buscar el patrón a mano. Si no te sale nada por esa vía, es cuando entra el generador de patrones.

Cómo ajustar el troceado del Simpler

Antes de secuenciar nada, conviene decidir cómo trocea el Simpler. Tienes cuatro criterios:

| Modo de slice | Corta por | Cuándo lo usas | |—|—|—| | Transient | Los golpes con más ataque que encuentra | Por defecto, es el que da más juego | | Beat | Divisiones rítmicas fijas | Cuando el tema tiene un tempo claro y estable | | Region | Divisiones iguales que tú defines | Cuando quieres control sobre el número de trozos | | Manual | Los puntos que marcas tú | Cuando ya sabes qué fragmentos quieres |

Alex se queda en Transient, y no por comodidad: ese modo trae el control de Sensitivity. Viene a 100 por defecto, que es el ajuste más apretado y genera los trocitos más cortos. Si le vas quitando porcentaje, el abanico se abre y los slices empiezan a coger sonidos de más adelante en la canción.

Ese detalle importa más de lo que parece. Con fragmentos muy pequeños acabas repitiendo los mismos cuatro sonidos todo el rato. Bajando la Sensitivity, por ejemplo a 92, el material se vuelve más variado.

Y decide también qué parte de la canción quieres trocear. El Simpler te coloca por defecto al principio del tema, pero puedes moverte a cualquier fragmento.

Generar patrones con Sting de Skinnerbox

El generador de patrones de esta clase es Sting, de Skinnerbox: un device de Max for Live gratuito que ya usamos en el canal de Producción Online para crear líneas de bajo. Al ser un generador de patrones MIDI, sirve para cualquier pista MIDI, y la pista con el Simpler lo es aunque dentro haya audio.

Colócalo delante del Simpler y dale al Play. Sale una secuencia hecha. A partir de ahí:

  • El dado cambia el patrón entero. Puedes estar dándole hasta el infinito, así que ponte un límite.
  • Density controla cuántas notas suenan. Menos densidad para patrones que respiren, más para algo cerrado.
  • La duración conviene dejarla en 16, que da un patrón largo. Si un trozo no te gusta, seleccionas otro.

Cuando una idea te guste, renombra la pista y duplícala para seguir buscando sin perderla. Así vas acumulando idea 1, idea 2, idea 3 en pistas independientes.

Cómo grabar y comparar ideas con las take lanes

El generador de patrones es aleatorio, así que lo que suena ahora puede no volver. La recomendación es pasar cada idea a audio en cuanto funcione.

Crea una pista de audio, ponle como entrada la pista de la idea, arma la grabación, activa la monitorización y graba. Un detalle práctico: graba en seco, sin el delay ni la reverb. Si luego quieres el efecto, se lo pones a la pista de audio, y si no lo quieres, sigues teniendo la opción.

Para varias tomas, Ableton Live 11 trae comping. Botón derecho sobre la pista de audio, Insertar pista de toma, y grabas encima varias pasadas mientras vas variando cosas en tiempo real. Después:

  1. Activa el lápiz arriba a la derecha.
  2. Ve a cualquier take lane y selecciona el fragmento que te guste. Se coloca arriba, en la pista principal.
  3. Repite con el resto de tomas hasta montar tu propio sample final.

Ojo con solapar. Si eliges un fragmento en la misma posición donde ya habías puesto otro, lo sobreescribes. Cuando quieras dos trozos que caen en el mismo sitio, duplica la pista y quédate con uno en cada una.

Cuando tengas el montaje, consolida con Cmd+J en Mac o Ctrl+J en Windows y borra las take lanes para dejar de ver ruido en la sesión.

El comping está pensado para grabar instrumentos, donde nadie clava la toma a la primera. Es una función heredada del comping clásico de Pro Tools. Para samplear funciona igual de bien aunque no estés grabando ningún instrumento.

Cómo mezclar varias canciones para que la idea no sea reconocible

Todo lo anterior con una sola canción ya da material. Lo interesante llega cuando repites el proceso con dos o tres temas distintos y empastas los resultados: la idea final deja de depender de una sola fuente y pasa a ser tuya.

Aquí entra un criterio que conviene tener claro. En la clase, algunos fragmentos de Michael Jackson quedaban bien pero eran demasiado obvios. Alex los descarta por eso, no por el sonido: si se reconoce de dónde viene, no te sirve para sacar el track donde quieras. Su opinión sobre cuatro ad-libs sueltos es que probablemente nadie te diría nada, pero la decisión que toma es no usarlos.

Cuando un sample suene demasiado a la canción original, tienes dos salidas: acortarlo hasta que sea irreconocible, o cambiarlo por otro fragmento. Dos segundos bien elegidos dan más juego que ocho reconocibles.

Si quieres profundizar en esa parte del proceso, el planteamiento es el mismo que en cómo ser más creativo y original como productor.

Cómo rematar la idea: grupo, efectos y un bajo con Operator

Con los fragmentos elegidos, el remate es mezcla básica y contexto.

  • Selecciona las pistas de sample y agrúpalas con Cmd+G. Sobre el grupo van el delay y la reverb.
  • Si el grupo pisa al bombo, aplica sidechain desde la pista del bombo con la opción Sidechain, Audio From.
  • Los one shots con transitorios muy altos pegan demasiado cuando suenan juntos. Baja el volumen del grupo y sube un par de dB los samples que se queden atrás.
  • Si un sample arrastra graves que no aportan, un Auto Filter cortando por abajo lo resuelve.
  • Para acortar los fragmentos, entra en el sample, ponte en modo Transient y cierra la abrazadera sobre el trozo que quieres. El control de Decay de ese modo te deja dejarlo todo más seco, y puedes aplicarlo antes de grabar.

Para el bajo, un Operator basta. Dibuja una línea sencilla, bájala un par de octavas y activa el oscilador D subiéndole el nivel a -28 dB para darle algo más de cuerpo.

Una cosa más sobre el generador de patrones: si vuelves a cargar el device de Skinnerbox y pruebas el preset Instant Remix, a veces salen efectos aprovechables. En la clase aparece uno al final del compás, se graba en una pista de audio aparte y se desactiva el device. Sirve solo para capturar el efecto.

Si quieres cerrar el track a partir de aquí, el flujo de trabajo lo tienes en cómo empezar un tema desde cero en Ableton Live.

Resumen accionable

  1. Ten dos o tres canciones descargadas en mp3 o wav antes de empezar.
  2. Crea una pista MIDI y carga un Simpler, no un Sampler.
  3. Arrastra la canción al Simpler y activa el modo Slice.
  4. Deja el troceado en Transient y baja la Sensitivity desde 100 para abrir el abanico de sonidos.
  5. Elige qué fragmento de la canción quieres trocear.
  6. Coloca Sting de Skinnerbox delante, dale al dado y ajusta Density con la duración en 16.
  7. Renombra y duplica la pista cada vez que salga una idea que te guste.
  8. Graba cada idea en una pista de audio, en seco y sin efectos.
  9. Inserta take lanes, graba varias tomas y monta el sample final con el lápiz sin solapar fragmentos.
  10. Consolida con Cmd+J, agrupa, mete delay y reverb, y descarta los trozos que suenen demasiado al tema original.

Esto no siempre da resultado. Hay sesiones en las que sales con tres compases y sesiones en las que no sale nada, y saber cuándo cerrar el portátil también cuenta. Si quieres tener el flujo de sampling y edición en Ableton Live ordenado de principio a fin, lo trabajamos entero en el Master de Producción Online, y aquí tienes otra vuelta de tuerca a la misma idea en slicear y secuenciar samples con Simpler.